jueves, 21 de diciembre de 2023

Sufijos

sufijos

Esta publicación explica qué son los sufijos, su función, qué tipos existen y cuáles son los más usados.

sufijos apreciativos diminutivo
El 80% de las lenguas utilizan los sufijos, que forman palabras a partir de una raíz.

¿Qué son los sufijos?

En lengua española, los sufijos son un tipo de partículas morfológicas o morfemas que sirven para componer una palabra, agregándose a la raíz (o tema) de la misma, para añadirle, determinar o completar sus sentidos o significados. Es decir, son partículas que añadimos al final de una palabra para completar o modificar su sentido o significado.

Los sufijos forman parte de los llamados afijos: partículas que operan al añadirse dentro de la secuencia de una palabra, ya sea por delante (prefijos), en el medio (infijos) o al final (sufijos). Cada uno de ellos tiene particularidades y reglas de uso, y a menudo orígenes etimológicos muy distintos.

En el caso puntual de los sufijos, se trata de partículas que generalmente carecen de un significado propio por fuera de la gramática de la lengua, y por eso rara vez pueden constituir palabras por sí mismos. En cambio, al unirse a una raíz léxica (dotada, ella sí, de un significado referencial propio), los sufijos modifican dicho sentido o añaden un sentido gramatical.

Por ejemplo: la palabra maldición está formada por la raíz maldi– (preveniente del latín maledictum, “decir maldades”, “desear mal”), en donde está el contenido léxico y semántico de la palabra. A esa raíz le hace falta el sufijo -ción para poder convertirse en un sustantivo que denota acción y existir regularmente dentro de la lengua.

Un sufijo puede alterar incluso la categoría gramatical de una palabra, cambiando sustantivos en adjetivos o a éstos en verbos. Son herramientas sumamente versátiles.

La sufijación es un proceso lingüístico muy extendido entre las lenguas humanas (80% de ellas los utilizan en alguna medida), especialmente en el proceso de formación de nuevas palabras, en el que a una raíz se le pueden adherir distintas terminaciones para obtener así nuevos resultados.

Tipos de sufijos

sufijos flexivos de numero
Las terminaciones –s y –es son sufijos flexivos de número.

Los sufijos en español pueden clasificarse de distinto modo, atendiendo a su origen histórico, a su idioma original (en caso de ser préstamos), entre otros. Pero es el más importante el modo que distingue entre sus funciones al conectarse con la raíz de la palabra. Así, tenemos los siguientes casos:

  • Sufijos apreciativos. Se trata de aquellos sufijos que, al unirse al lexema o raíz, construyen una palabra con tintes calificativos, o sea, que expresa el modo en que la persona comprende, valora u observa el referente del cual habla. Este tipo de sufijos convierten raíces en apreciaciones (de allí su nombre), y pueden ser, a su vez, de distinto tipo:
    • Sufijos aumentativos. Como su nombre lo indica, estos sufijos permiten aumentar o maximizar el significado de la raíz léxica de la palabra, ya sea para indicar que el tamaño de un objeto es grande, o que el sentido de algo es más intenso o fuerte, o cualquier otra connotación que tenga, en nuestra cultura, algo de gran tamaño. Por ejemplo: de “casa”, podemos obtener “cas-ota” añadiendo un sufijo que indica que es una casa de gran tamaño, o de mucho lujo y muy ostentosa.
    • Sufijos diminutivos. Al contrario del caso anterior, este tipo de sufijos sirven para disminuir o atenuar el significado de la raíz léxica, ya sea porque el referente es pequeño en tamaño, en importancia, o en algunos casos porque lo tenemos en estima. Por ejemplo: de “favor”, podemos obtener “favor-cito” añadiendo un sufijo que indica que el favor es pequeño, que no debería incomodar mucho al otro”.
    • Sufijos peyorativos. En este caso, los sufijos sirven para fijar la postura personal y subjetiva de la persona respecto al referente, especialmente cuando se trata de una valoración negativa del mismo. Por ejemplo, de “mujer” podemos obtener “mujer-zuela” para indicar que pensamos mal de ella, o que es una mujer de la mala vida.
  • Sufijos flexivos. Los sufijos flexivos, a diferencia de los anteriores, no reflejan las valoraciones del referente que una persona tiene, sino que cumplen un rol enteramente gramatical. Esto significa que su rol tiene sentido dentro de la lengua misma, de modo tal de hacerla describir lo mejor posible el objeto o la realidad aludida por el lenguaje. Así, tenemos los siguientes tipos de flexivos:
    • Sufijos flexivos de género. Los flexivos de género son aquellos que modifican la terminación de una palabra para indicar a qué género (masculino o femenino) se refiere la misma. Generalmente son -a y -o, dependiendo de si el referente es femenino o masculino, respectivamente, aunque a veces puede emplearse también el -e. Por ejemplo: maestr-o para el masculino, maestr-a para el femenino.
    • Sufijos flexivos de número. Semejante al caso anterior, el de los flexivos de número tiene como fin indicar si el referente es singular o plural (para esto se emplea el sufijo -s). Así, usando el mismo ejemplo del caso anterior, tendremos: maestro (singular) o maestro-s (plural). Como se verá, los flexivos de género y número pueden y suelen acompañarse.
    • Sufijos flexivos verbales. Trataremos como una categoría aparte los flexivos que tienen que ver con los verbos, y que sirven para adecuarlos a la acción que buscan describir. Y aunque los veamos por separado, todos se dan normalmente a la vez:
      • Flexivos de persona verbal. Aquellos que se adhieren al verbo para adecuarlo a una conjugación específica, es decir, para indicar qué persona realiza la acción, de acuerdo a las reglas establecidas para las personas verbales dentro de la lengua. Por ejemplo: del verbo “enseñar” podemos obtener “enseñ-o” (yo), “enseñ-as” (tú), “enseñ-a” (Ud./ él/ ella), “enseñ-amos” (nosotros), “enseñ-an” (ellos).
      • Flexivos modo, tiempo y aspecto. Como indica su nombre, coordinan la forma en que se expresan el modo verbal, el tiempo verbal y el aspecto verbal, permitiendo que la acción del verbo se adapte a las condiciones en que ocurre. Por ejemplo: del verbo “enseñar”, tenemos “enseñ-a” (presente), “enseñ-ará” (futuro), “enseñ-aba” (pretérito imperfecto), “enseñ-aría” (condicional), “enseñ-a” (imperativo), “enseñ-e” (subjuntivo), etc.
      • Flexivos verbales impersonales. Por último, están las formas verbales incompletas o impersonales, es decir, que no se conjugan, y por eso las listamos aparte de las demás. Son el infinitivo (-ar, -er, -ir), el gerundio (-ando, -endo) y el participio (-ado, -ido). Por ejemplo: el verbo “enseñ-ar” (infinitivo), “enseñ-ando” (gerundo) o “enseñ-ado” (participio).
  • Sufijos derivativos. Estos sufijos son algunos de los más importantes, pues permiten cambiar la categoría gramatical de la raíz, componiendo así nuevos usos y nuevas formas lingüísticas. A este proceso se le conoce como derivación, y se da mediante cuatro tipos distintos de sufijos, de acuerdo al tipo de categoría gramatical de destino:
    • Derivativos adjetivantes o adjetival. Aquellos que permiten construir adjetivos a partir de otros lexemas. El participio, listado antes, se halla entre este tipo de sufijos también, así como todos los sufijos de los gentilicios. Por ejemplo: del verbo “fatigar”, tenemos “fatig-ado”, y del sustantivo “farsa”, tenemos “fars-esco”, así como del sustantivo “México” tenemos “mexic-ano”.
    • Derivativos adverbializantes o adverbial. Aquellos que permiten construir adverbios a partir de otros lexemas. Por ejemplo: del adjetivo “descarado”, tenemos “descarad-a-mente”, y del sustantivo “perro”, tenemos “perr-una-mente”. Nótese que en estos casos suele haber un flexivo u otro tipo de sufijo haciendo el rol de infijo, o sea, de sufijo intermedio.
    • Derivativos nominalizantes o nominal. Aquellos que permiten construir sustantivos a partir de otros lexemas. Por ejemplo: del verbo “postergar”, tenemos “posterga-ción”.
    • Derivativos verbalizantes o verbal. Aquellos que permiten construir verbos a partir de otros lexemas. Por ejemplo: del sustantivo “perro”, proviene el verbo “perr-ear”, y del adjetivo “tonto”, viene “tont-ear”.

Lista de sufijos

Los sufijos son muy numerosos y diversos en el español, así como sus usos locales pueden ser muy distintos dependiendo de la geografía. Pero esta es una lista de los sufijos más usados:

Sufijo Tipo Ejemplo
-ito, -ita apreciativo, diminutivo carr-ito, tac-ita
-ico, -ica apreciativo, diminutivo bon-ico, gallet-ica
-illo, -illa apreciativo, diminutivo chiqu-illo, mentir-illa
-ín, -ína apreciativo, diminutivo malandr-ín, pequeñ-ína
-ote, -ota apreciativo, aumentativo perr-ote, lengu-ota
-ón, -ona apreciativo, aumentativo avisp-ón, cas-ona
-azo, -aza apreciativo, aumentativo moren-azo, mujer-aza
-ísimo, -ísima apreciativo, aumentativo trist-ísimo, bell-ísima
-zuelo, -zuela apreciativo, despectivo ladron-zuelo, pla-zuela
-ucho, -ucha apreciativo, despectivo telefon-ucho, carr-ucha
-oide apreciativo, despectivo sentimental-oide
-astro, -astra apreciativo, despectivo politic-astro, madr-astra
-a, -o, -e, -as, -os, -es flexivos de género y de número niñ-a, adult-o, president-e, loc-os, puert-as, juec-es
-o, -as, -a, -an, -amos, -ais flexivo de persona verbal trabaj-o, trabaj-as, trabaj-a, trabaj-an, trabaj-ais, etc.
-ar, -er, ir, -ado, -ido, -ando, -endo flexivo verbal impersonal baj-ar, com-er, mor-ir, destap-ado, camin-ando, etc.
-ción derivativo, sustantivante posterga-ción, frustra-ción
-dad derivativo, sustantivante mal-dad, temeri-dad
-ez derivativo, sustantivante estupid-ez, sordid-ez
-torio derivativo, sustantivante reforma-torio, sana-torio
-dero, -dera derivativo, sustantivante mori-dero, embarca-dero
-ero, -era derivativo, adjetivante marin-ero, cumpleañ-era
-ano, -ana derivativo, adjetivante francisc-ano, colombi-ana
-ante derivativo, adjetivante toler-ante, irrit-ante
-al derivativo, adjetivante polici-al, origin-al
-oso, -osa derivativo, adjetivante sabr-oso, auspici-osa
-ador, -adora derivativo, adjetivante port-ador, don-adora
-mente derivativo, adverbial sutil-mente, comercial-mente
-ear derivativo, verbal ningun-ear, volt-ear
-ar, -er, -ir derivativo, verbal cant-ar, cog-er, dorm-ir

Sufijos y prefijos

Los sufijos y los prefijos son los principales tipos de afijos que existen. Se diferencian el uno del otro en el lugar que ocupan respecto de la raíz léxica: los prefijos se ubican antes de la raíz léxica y los sufijos después de la misma.

Además, los prefijos poseen una mayor carga léxica, o sea, mayor cuota de significado propio, y por eso en muchos casos pueden usarse como palabras en sí mismas, como “ex” (algo que ya no se es) o “pre” (antes de). Los sufijos carecen de esa carga de significado y solamente poseen sentido gramatical, o sea, adquieren sentido dentro del contexto de la lengua.

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