martes, 5 de marzo de 2024

EL PRONOMBRE

PRONOMBRE

Resulta que la mayoría de las palabras de nuestra lengua se definen con un criterio sintáctico, atendiendo a las funciones que cumplen en la oración (núcleo, modificador directo, indirecto, predicativo)

Otro criterio de clasificación es el morfológico, que toma en cuenta las variaciones de forma (masculino/femenino; singular/plural, etc.).

Si se clasifican desde el punto de vista semántico -es decir, teniendo en cuenta su significado- las palabras pueden definirse como:

-Descriptivas: se refieren a los objetos que nombran, atendiendo a sus notas definitorias. Su significado general puede explicarse en los diccionarios con cierta exactitud.

-No descriptivas: no caracterizan lo que nombran. Individualizan un objeto pero sin aludir a sus notas definitorias.

-De significación fija: mantienen el significado o la referencia, cualquiera sea la situación comunicativa en que aparecen.

-De referencia ocasional: varían la referencia de acuerdo con la situación de comunicación.

El pronombre es una clase de palabra en torno a la cual no todos los especialistas coinciden a la hora de definirlo.

La tradición gramatical española considera al pronombre una clase de palabra independiente, caracterizada desde dos perspectivas:

  1. - Como sustituto del nombre.
  2. - Como categoría transversal a partir de sus rasgos semánticos: carencia de contenido descriptivo y con referencia

Según A. Di Tullio, los pronombres constituyen una subclase del sustantivo; se diferencian de los otros tipos de sustantivos por ciertas propiedades flexionales y sintácticas: algunos -los personales- se flexionan en caso y persona, varios tienen género neutro; otros -los relativos- comparten con la conjunción la propiedad de incrustar una cláusula en otra.

Existen además dos funciones semánticas que cumplen la mayor parte de los pronombres: la de remitir a un contexto lingüístico o a la situación para localizar e identificar el referente al que alude el hablante.

Pronombres y deícticos.


Existen algunas categorías gramaticales que funcionan como deícticos. El pronombre es una de ellas.

Deíctico: (del gr. deixis: señalar) Es un término cuya referencia remite al contexto o situación comunicativa. Los deícticos deben ser interpretados necesariamente en relación con una instancia discursiva, ya que su referencia varía sistemáticamente de acuerdo con quienes sean los participantes o el tiempo* y el lugar* de la situación en la que se produce el acto de enunciación (* ver adverbios).

Por ejemplo: Ahora yo estoy aquí. Para comprender la significación completa de esta expresión es necesario remitirse al contexto o a la situación comunicativa, a fin de entender quién habla, cuándo y dónde lo hace. La misma expresión en otro contexto puede cambiar su referencia.

Algunos pronombres, en cambio, remiten a una expresión mencionada previamente en el cotexto lingüístico.

Por ejemplo:

Juan resolvió todos los problemas pero la maestra no lo felicitó. El pronombre lo sustituye al sustantivo propio Juan, que es su antecedente. La relación existente entre lo y Juan se denomina anáfora. El pronombre también puede remitir no a un elemento precedente sino a un elemento que le sigue; en este caso la relación existente se denomina catáfora.

Por ejemplo:

Le entregué los trabajos corregidos al preceptor.

Así, tanto las anáforas como las catáforas remiten al contexto lingüístico en el que se insertan: son elementos endofóricos, a diferencia de los deícticos que son exofóricos (como se advierte, remiten a la situación comunicativa). Los pronombres deícticos son de referencia ocasional en relación con la situación comunicativa y sus participantes

Cita en un restaurante
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Por ejemplo:

Imaginar a Pablo y a Inés en la Trattoria un sábado al mediodía:
Pablo: -Aquí nosotros comemos muy bien, ¿te parece?
Inés: -Yo no comparto tu opinión. Mi milanesa estaba fría.
Pablo: -Sin embargo ayer me dijiste que te gustaba este lugar. Por eso vinimos.
Inés:- Pero, no debo ser la única que cambió de opinión, porque acabo de escuchar que por allá atrás alguien se quejaba.

Todas las palabras resaltadas son consideradas pronombres y otras son adverbios con función deíctica. Como puede advertirse, es necesario conocer la situación comunicativa o el contexto en que se produce esta conversación para interpretar la referencia de cada uno de los pronombres, si está usado como un sustantivo, un adjetivo o un adverbio. El pronombre no es una categoría absoluta.

Actividad: encontrar las referencias de cada uno de los pronombres y deícticos del diálogo anterior.

Clasificación de los pronombres.


1- Pronombres de primer grupo.

Algunas gramáticas escolares consideran pronombres de primer grupo a aquellos que están relacionados con los roles comunica tivos (quién habla, a quién le habla y aquello de lo que se habla). Su referencia es externa: no dependen del texto en que aparece sino de la situación comunicativa en que ese texto se produjo.

Pronombres personales: designan a alguna de las tres personas gramaticales, señalando su posición en la comunicación.

Yo (el hablante), tú / vos / usted (el oyente), él (de quien se habla: persona, objeto, situación)

Presentan variaciones de género y número y son funcionalmente sustantivos. Sintácticamente, cumplen las funciones del sustantivo. Sujeto, OD, OI, predicativo, término. Por ejemplo:

Pedro: - Le hablé a Inés pero ella no quiso ir al cine conmigo, me dijo que tenía que estudiar muchísimo…

Julián:- Bueno... yo también debería estudiar pero a la noche te puedo acompañar. Puedes contar conmigo.


Le: Se refiere a Inés, sustantivo y función sintáctica de OI.
Ella: se refiere a Inés. Sustantivo. Sujeto.
Conmigo: se refiere a Pedro. Sustantivo. Circunstancial de compañía.
Me: se refiere a Pedro. Sustantivo. OI.

Los pronombres átonos o clíticos. Lo, los, la, las, le, y les de 3ra. persona, denotan un referente distinto al sujeto (oblicuos).

Se: pronombre personal átono (reflexivo). Es correferente con el sujeto. Por ejemplo:

  1. Pedro la considera culpable (se supone a Inés).
  2. Pedro se considera culpable (a sí mismo).

* Esta distinción entre oblicuos y reflexivos sólo se manifiesta en la 3ra. persona.

Pronombres posesivos:

Los pronombres posesivos denotan posesión o pertenencia en relación con las personas gramaticales.

Ana: - Mi lapicera azul se rompió. ¿Me prestas la tuya ?

Clara: -No, la mía me la olvidé en casa. Tengo roja o verde.

Los posesivos átonos: mi/s tu/s su/s siempre preceden al sustantivo y funcionan como adjetivos (MD a nivel sintáctico).

Pronombres demostrativos:

Los pronombres demostrativos sitúan los objetos en relación con las personas gramaticales. Son funcionalmente sustantivos o adjetivos.

María: -Alcánzame aquel libro que está sobre la mesa, a tu derecha.

Ignacio: -¿Cuál, éste ?

María: -Sí, gracias.

Aquél: se refiere a que el libro está lejos de María y cerca de Ignacio. (adjetivo)

Éste: se refiere al libro que está cerca de Ignacio. (sustantivo)

2- Pronombres de segundo grupo.

Su referencia no se encuentra en la situación comunicativa sino en el texto en que aparecen.

Pronombres relativos: Los pronombres relativos reproducen un sustantivo y encabezan una cláusula (proposición subordinada adjetiva) dentro de la oración principal.

Por ejemplo: ant

La mujer ( que enseguida se sentó), llevaba anteojos. --> que: reproduce a mujer .

Desde el punto de vista del contenido, los pronombres relativos no describen al objeto que designan y tienen referencia ocasional: toman la de su antecedente (son anafóricos).


Que: Invariable
Cual: Con variación en género y número, dada/marcada por el artículo..
Cuyo: Con variación de género y número..
Donde, cuando y como: Invariables..
Cuanto: Con variación en género y número..
Quien: varía en su número.

Particularidades de los pronombres relativos.

Excepto cuyo, los relativos variables concuerdan con su antecedente.

Quien: Se refiere a persona. Ej.: Los alumnos (a quienes dimos permiso) pueden retirarse.

Cual: Funciona siempre como sustantivo y va precedido de artículo (tal vez esto quede mejor cuando presentamos el relativo -ya lo señalé), con el que señala su género. Rescata un antecedente lejano.

Ej.: De pronto apareció un auto viejo y sin techo (el cual avanzaba en nuestra dirección).

No debe usarse en lugar de que. Se prefiere el uso de cual, cuales para las PSA explicativas que se escriben entre comas.

Ej.: Con varios refranes, los cuales eran muy conocidos, elaboró una respuesta.

También se usa en los casos en que el relativo está precedido por una preposición. En los demás casos debe usarse que.

Ej.: El hombre del cual te hablé no asistirá a la reunión.

Viajamos en un tren que tuvo una gran demora (y no: *…un tren el cual tuvo…)

Jugamos en el equipo que ganó el campeonato (y no: * … el equipo el cual ganó…).

Cuyo: Funciona como un adjetivo y concuerda con el sustantivo siguiente. Tiene valor posesivo.

Ej.: Los alumnos (cuyas notas sean inferiores a siete) deberán rendir examen final.

las notas de los alumnos = sus notas.

Donde: Se usa con antecedente que indica lugar.

Ej.: El colegio donde tomo clases de música tiene tres pisos.

Cuando: Se usa con antecedente que indica tiempo.

Ej.: Fue en el siglo XV cuando los españoles llegaron por primera vez a América.

Como: Se usa con antecedente que indica modo.

Ej.: Nos explicó la manera como funciona el artefacto.

Cuanto:Se suele emplear en correlación con tanto(s) y tanta(s) y agrupado con más y menos.

Ej.: Cuanto más se tiene tanto más se desea.

Pronombres enfáticos: interrogativos y exclamativos.

Los pronombres enfáticos, con excepción de cuyo, son los relativos tildados y no reproducen antecedente.

Ej.: ¿Cómo te llamás? ¿Dónde pusiste el disco? ¡Qué lío!

Quién: funciona como sustantivo.

Qué: funciona como sustantivo, adjetivo o adverbio.

Cuál: funciona como sustantivo o adjetivo.

Cuánto: funciona como sustantivo, adjetivo o adverbio.

Dónde, cuándo y cómo: funcionan como adverbios de lugar, tiempo y modo, respectivamente.

Ej.: ¿Qué le dijiste? Sustantivo

¡Qué lío! Adjetivo

¡Qué extraña sensación! Adverbio

¿Quién vino? Sustantivo ........................... Pedro (eventual respuesta).

¿Cuál elegiste? Sustantivo......................... El saco azul (eventual respuesta).

¿Cuántos vendrán? Sustantivo

¡Cuánta gente! Adverbio

¿Dónde lo dejaste? Adverbio................... En el living(eventual respuesta).

Los pronombres interrogativos, en tanto requieren una respuesta de parte del destinatario son catafóricos: establecen la categoría y la clase semántica de la eventual respuesta.

Pronombres indefinidos.

Los textos escolares los definen como "aquellos que dan una idea vaga de su objeto".

Siguiendo a A. Di Tullio, decimos que son indiscutiblemente pronombres: uno, cualquiera, alguien, algo, nadie y nada. Funcionan como sustantivos. El resto de las formas (algún, ningún, todo, varios, cualquier, uno, bastante, etc.) son determinativos que admiten un núcleo nominal nulo; es decir, pueden aparecer solos en sus formas sustantivas. Ej.: No vino ninguno. A diferencia de los otros pronombres, la función de éstos no es deíctica y/o anafórica por lo que constituyen el grupo más difícil de clasificar dentro de la clase de lo pronombres.

a- Los que se refieren a persona: nadie, alguien, quienquiera.

b- Los que se refieren a persona o cosa: alguno, ninguno, otro, cada, cualquiera.

c- Los que tienen valor colectivo: todo, algo, mucho, poco, bastante, demasiado.

Desde el punto de vista sintáctico pueden funcionar como: sustantivos, adjetivos o adverbios.

Por ejemplo:

Sabe todo. Los otros chicos están en el aula.

 

 


Bibliografía

Manual de Gramática Autores: Profesores Claudia Dabove, Rubén Dellarciprete, María Alejandra Escudier, María Gabriela Farías, Paula Niemela, Rosa Teichmann y Lila Tiberi. (PDF)